domingo, 29 de mayo de 2016

ESTADOS UNIDOS 1953-1959: INTRODUCCIÓN


En plena Guera Fría coa Unión Soviética, con episodios como a crise de Berlín ou a Guerra de Corea, a mentalidade dominante deste anos da administración republicana de Eisenhower  foi conservadora, consumista e optimista.
Esta década vai coincidir coa aparición da pantalla panorámica. A 20th Century Fox produciu a primeira película en gran formato . The robe , A túnica sagrada, en 1953. O novo formato contribuiu ao carácter épico. Para adaptar a colocación dos actores á pantalla ancha renúnciase a profundidade de campo e o resultado foi a colocación dos actores en liña, en friso, foi o chamado washing line. O resultado foi un cine moito máis teatral.

Pero ao marxe do cine teatral, van xurdir novos cineastas que introducirán novos temas, en consonancia cunha xeración rebelde. Foi a época en que o código Hays pasa afortunadamente ao esquecemento. Novos creadores á altura de Welles, como Stanley Kubrick e haberá un desexo de intelectualización do cine coa influencia do cine europeo e yamén do tetaro americano.

miércoles, 18 de mayo de 2016

CINE ESPAÑOL :1955-1965

Teniendo en cuenta que Luis Buñuel filmó casi toda su obra en México y Francia, la filmografía española de los 40 fue raquítica en calidad y cantidad.  A ello contribuyó además de la situación histórica, el desdén con el que los intelectuales españoles contemplaban el fenómeno cinematográfico. Hay que esperar a mediados de los 50 para ver el resurgir del cine español. Pero en 1951 se rueda la primera película neorrealista, Surcos, dirigida por J.A. Nieves Conde.
La situación era tan grave que en 1955 en Cine Club Universitario de Salamanca hace un llamamiento al país a celebrar unas Conversaciones Nacionales en torno a los problemas de nuestra cinematografía.  Un grupo de hombres de diversa procedencia rematan con unas conclusiones formuladas por Juan Antonio Bardem “El cine español actual es: políticamente ineficaz. Socialmente falso. Intelectualmente ínfimo. Estéticamente nulo. Industrialmente raquítico”.
El año 1955 es cuando Rafael Sánchez Ferlosio publica El Jarama, una novela que marca un punto de partida en la narrativa realista. Se pone en marcha una nueva cultura veraz. Los puntales de la resurrección cinematográfica son Luis García Berlanga y Juan Antonio Bardem. Debutaron codirigiendo Esa pareja feliz en 1951 y en 1952 Berlanga, con guion de Bardem, realiza Bienvenido, Mr.Marshall que acude a Cannes y gana por primera vez para España un premio internacional. La película es una ácida crítica a las campañas de ayuda a Europa del Plan Marshall, en la que unos habitantes del pueblecito castellano de Villar del Río se disfrazan de andaluces y en vano esperan la llegada de una comisión americana.
En 1955 es también cuando Juan Antonio Bardemrueda Muerte de un ciclista, donde describe el egoísmo de las clases burguesas. Muerte de un ciclista inicia una trilogía seguida por Calle mayor, 1956, examen de la mediocridad de la vida en una pequeña ciudad de provincias a través de la frustración sentimental de una mujer destinada a convertirse en solterona y porLa venganza(1958), retablo de la vida en el campo, parábola de la historia del país de los últimos años.
Muerte de un ciclista de Juan Antonio Bardem
Convertido en una promesa del cine europeo, Bardem fue a México a rodar Sonatas, en 1959, adaptación libre de la obra de Valle Inclán.
La obra de Berlanga avanzó por un camino muy diverso, por el del humor sainetinesco, con pinceladas poéticas y toques nostálgicos: Novio a la vista,1953, Calabuch, 1956, son pretextos para esbozar caricaturas amables de la sociedad. 
Imagen de Calabuch, de Berlanga
Disgustado por la censura pasa unos años alejado del cine hasta su encuentro con el genial guionista Rafael Azcona. Azcona ya había escrito el guion de El pisito, película española de Marco Ferreri. A partir de este momento Berlanga introduce el humor negro en sus sátiras, se vuelve más mordaz e incisivo. A esta nueva etapa pertenecen: Plácido, de 1962, El Verdugo, 1963, que muestra como la necesidad y la presión de las circunstancias obligan a un hombre a asumir una profesión que le repugna, la de verdugo. 
El verdugo
Con Barden y Berlanga cambia el panorama del cine español y en 1959 Carlos Saura se da a conocer con Los golfos, testimonio de la frustración vocacional de una generación debido al asfixiante entorno.
El cine español en cambio continuó viviendo bajo un proteccionismo estatal que castigaba muchas veces a las producciones más interesantes. Hasta que en 1962 Fraga Iribarne fue nombrado ministro de Información y Turismo y éste colocó a José María García Escudero al frente de la Dirección General de Cinematografía que se va a traducir en la incorporación masiva de jóvenes directores que buscan realizar un cine de calidad. Uno de ellos fue Carlos Saura
Saura era treinta años más joven que Buñuel pero su tercer trabajo , La caza, España, 1965, es también una crítica a la dictadura franquista. Trata sobre tres amigos que combatieron en el bando nacional durante la guerra civil. Junto a un cuarto amigo, más joven, van a cazar conejos, una de las aficiones favoritas de Franco. El escenario es un antiguo campo de batalla donde los tres combatiran. Tras llegar, comienzan a beber y a filosofar. Al final comienzan a discutir y se dan caza entre ellos y uno a uno van muriendo menos el más joven. Salvó la censura por evitar las alusiones directas a la guerra. y Saura se convirtió en uno de los  directores más importantes del cine español y que influyó por ejemplo,  en Sam Peckimpah.

Luis Buñuel trabajaba ya en el exilio. Hizo varios films comerciales y documentales  pero ya en México dirige Los Olvidados (1950) grito desgarrador sobre la infancia miserable y delincuente. Dentro de su realismo, introduce escenas oníricas , ya que nunca va a olvidar el surrealismo. Tras varios filmes de éxito, reconocidos en festivales internacionales, en 1955 dirige Ensayo de un crimen, comedia surrealista, uno de sus películas más fascinantes.

El propio Franco es el que invita a Buñuel a regresar a España desde México para rodar lo que él quiera. El resultado fue una crítica feroz del franquismo. Viridiana, 1961, retrata a una joven religiosa , que  tras sufrir abusos por parte de un tío, nvita a cenar a casa a pobres y desvalidos . Una vez en su casa, protagonizan una réplica profana de la última cena de Jesús. Las imágenes de contenido sexual abundan. El tío representa a Franco. El resto de los personales personifican la miseria de la vida en una gran parodia anticatólica.





martes, 10 de mayo de 2016

CINE JAPONÉS DE LOS AÑOS 50


Al remate de la Segunda Guerra Mundial, los americanos imponen duras condiciones que impiden desarrollarse al cine japonés. Japón comenzó a recuperarse de la ruina de la Segunda Guerra Mundial en los años 50. El gasto en publicidad se  multiplicó por diez y la mayor ambición de la nación era conseguir el estado de bienestar, influenciado por el consumismo estadounidense. Será la época de la segunda edad de de oro del cine japonés.
El descendiente de una familia de samuráis, Akira Kurosawa, vio en 1950 como se proyectaba su film Rashomon sin  su permiso. Rashomon causó sensación y ganó un Oscar que  dio a conocer el cine japonés en Occidente, ya que de Ozu, Mizoguchi y Naruse no se conocía nada.


Rashomon está ambientada en  el siglo XII y trata de un bandido, que mata a un samurai y viola a su mujer. En el juicio, el samurai, ya fallecido, se comunica con su mujer a través de un médium. Cuando el leñador encuentra el cuerpo del samurái, cada uno expone  su versión de los hechos, versiones contradictorias , muy diferentes , que componen un puzzle de medias verdades para el espectador, donde nadie expresa remordimientos.



El film, con unas actuaciones teatrales para el gusto occidental, rezuma sensualidad por la fotografía que capta la naturaleza deslumbrante y también por la música.
Las películas de Kurosawa van a estar desde este momento interpretadas por personajes solitarios, más que los de Ford.




Tras el éxito internacional de Kurosawa con Rashomon, comenzaron a producirse 500 filmes al año. En 1959 Yasujiro Ozu dirigió Buenos días, en donde critica el nuevo consumismo a través de la historia de dos niños que intentan obligar a sus padres a comprarles un televisor declarándose en huelga.
En esos años se rueda Cuentos de la luna pálidade Kenji Mizoguchi, Cuentos de Tokio de Yasujiro Ozu y La puerta del infiernode Kinugasa.
Cuentos de la luna pálida fue la película japonesa más aclamada de este período. Es una historia minimalista sobre un alfarero del siglo XVI que sueña con ser rico. La película está rodada con secuencias largas y fluidas, con una exquisita fotografía y su final es de los más serenos y delicados de la historia del cine.
En las películas de Ozu el tema central es la melancolía producida por el paso del tiempo. Cuentos de Tokioes su película más emocionante sobre su tema preferido, las relaciones padres e hijos.
Akira Kurosawa dirige Los siete samuráisen 1954, con una gran impronta de los westerns de Ford. La historia cuenta las penalidades de unos campesinos que contratan a unos samuráis para defenderse del ataque de unos bandidos. Fue un film muy innovador por su mezcla de western con cine oriental


En las etapas finales Kurosawa denota una mayor preocupación por temas sombríos y también por aspectos puramente formales como el color.
CONTOS DE TOKIO DE OZU





Cuentos da luna pálida de agosto es la película más aclamada de Mizoguchi. Es la historia minimalista de una alfarero del siglo XVI. Su arte es preciosista y refinado con una importante impronta oriental.





martes, 3 de mayo de 2016

EL LADRÓN DE BICICLETAS (Por Arantxa Carricoba)

EL LADRÓN DE BICICLETAS – VITTORIO DE SICA (1948)

Título original: Ladri di biciclette
Año: 1948
Duración: 93 min.
País: Italia Italia
Director: Vittorio De Sica
Guión: Cesare Zavattini, Vittorio De Sica, Gherardo Gherardi, Suso Cecchi D'Amico, Oreste Biancoli, Adolfo Franci, Gerardo Guerrieri (Novela: Luigi Bartolini)
Música: Alessandro Cicognini
Fotografía: Carlo Montuori (B&W)
Reparto: Lamberto Maggiorani, Enzo Staiola, Lianella Carell, Gino Saltamerenda, Vittorio Antonucci, Giulio Chiari, Fausto Guerzoni, Elena Altieri
Productora: Produzioni De Sica (PDS)
Género: Drama | Neorrealismo. Trabajo/empleo

 Esta película de 1948 está basada en la novela homónima de Luigi Bartolini, siendo ésta publicada en 1945. Es una de las películas más emblemáticas del Neorrealismo italiano, y obtuvo el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Este periodo del cine italiano surge a partir de 1945, tras la caída de Mussolini, en que el cine se libra de las ataduras impuestas por la dictadura y empieza a experimentar. Uno de sus rasgos más característicos es que deja de reflejarse la imagen de una Italia poderosa y se muestra la realidad devastadora del país en forma de documentales, sin emplear actores reconocidos sino personas que narraban sus experiencias reales. De esta manera, desaparece el contrato implícito del final feliz impuesto, ya que se veía el cine no como entretenimiento sino como método de crítica. Además, eran películas más austeras: se grababa en escenarios naturales en lugar de estudios y decorados, se redujo la iluminación al mínimo… Así, los sentimientos de los personajes cobran relevancia frente a la composición de la trama: lo más importante era mostrar la cruda realidad

Vittorio de Sica nació en Nápoles en 1901. Estudiaba contabilidad cuando un amigo le convence de que pueden ganar algo de dinero en el cine, por entonces un arte en desarrollo. A partir de ese momento decidió dedicarse a la interpretación. En poco tiempo forma su propia compañía teatral, y adquiere un gran prestigio sobre los escenarios y en la gran pantalla, que no abandonaría a lo largo de su vida. Una vez en la cumbre del estrellato en Italia, De Sica consigue impulsar sus proyectos como director. Debuta con Rosas escarlatas. A partir de 1944 trabaja junto a Cesare Zavattini, que le ayudó en gran parte de sus películas, de las cuales El ladrón de bicicletas está considerada como una de las mejores. Murió el 13 de noviembre de 1974 en Neuilly-sur-Seine, Francia, tras operarse de un quiste en el pulmón.

El filme fue rodado tras la Segunda Guerra Mundial y la caída de Mussolini del poder tras 22 años de régimen fascista. Esto reveló un país no tan poderoso como el dictador dejaba entrever a través del velo de la dictadura. Italia estaba hundida, social y económicamente. El paro era uno de los mayores problemas, como se ve en la primera escena cuando la oficina de colocación le encuentra un trabajo a Ricci tras dos años de desempleo, mientras decenas de personas esperan su misma suerte detrás de él. Las desigualdades también son notorias: cuando Antonio y Bruno van a comer a un restaurante, ellos apenas pueden permitirse el pan con queso mientras la familia de la mesa de al lado come un auténtico festín.

Como ya dije, la película comienza con un grupo de hombres a los que se les está asignando un empleo. Conocemos al protagonista, Antonio Ricci, a quien han ofrecido un empleo para el que necesita una bicicleta. Sin embargo, él y su mujer la habían empeñado recientemente para conseguir dinero. Aun así, empeñan varios juegos de sábanas para recuperarla a cambio. La mala suerte quiere que le roben la bicicleta en su primer día, y aunque pone una denuncia, no le prometen que la vaya a recuperar. Intenta buscarla por su cuenta junto a su hijo Bruno, recorriendo toda la ciudad en su busca. Creen haber encontrado al perpetrador del robo, pero la gente se pone en contra de Antonio y tiene que renunciar a que ese hombre le devuelva su bicicleta. En ese momento, observamos como el protagonista se debate entre si podría robar él mismo una bicicleta o no; finalmente decide intentarlo, y le dice a su hijo que se vuelva a casa para que no le vea. Sin embargo, la gente empieza a perseguir a Antonio y su hijo lo ve. Antonio siente cómo ha perdido su dignidad delante de su hijo y de sí mismo. El film se cierra con la vuelta a casa de padre e hijo mientras cae la noche sobre la ciudad de Roma.

El protagonista, Antonio Ricci, es interpretado por Lamberto Maggiorani. Se trata de un hombre que lleva dos años en el paro, desesperado por poder sostener a su familia. En realidad, es el retrato de cualquier italiano de la época. Es un hombre honrado que a lo largo de la película se siente más y más humillado y desesperado por recuperar su bicicleta, y acaba por rebajarse a robar una bicicleta, perdiendo así la honradez y respeto de los que hace gala durante el filme. Su hijo Bruno, interpretado por Enzo Staiola, tiene 6 años y trabaja en una gasolinera en lugar de ir al colegio. Siente admiración por su padre, aunque en la película hay varios momentos en los que se siente dolido e incluso decepcionado: cuando su padre le pega, cuando lo deja solo en el puente y, finalmente, cuando le ve robar la bicicleta.




Casi como si fuera un personaje más, la sociedad italiana juega un papel importante en la película. El abundante uso de planos generales en los que no se enfoca a nadie en concreto sino al conjunto da esa sensación. El protagonista sale de la multitud al inicio de la película y vuelve a ella al final. Sin embargo, tiene cierta connotación negativa: una sociedad dominada por el egoísmo, en que nadie ayuda a nadie si puede evitarlo y el protagonista se ve atrapado al estar todos en su contra, contribuyen que al final él mismo decida seguir esa actitud y robe la bicicleta. Además, el título original dice ladrones, en plural, lo que nos da una idea de que todos los italianos son posibles ladrones.


Esta película emplea pocos recursos cinematográficos, más bien se apoya en los distintos planos para transmitir según qué emociones, con el apoyo de diálogos (o la ausencia de ellos) y la banda sonora. Tampoco es que sean necesarios, ya que al mostrar una historia tan cotidiana que podría aplicarse a cualquiera de los transeúntes que aparecen en la pantalla quizá la película habría salido perdiendo, por resultar recargada o artificial. Así, los planos generales que predominan, el uso de algún travelling, la impactante fotografía en blanco y negro, la preciosa banda sonora y el uso limitado de diálogo, se ven realzados gracias al impecable estilo a la hora de transmitir los sentimientos de los protagonistas.

Trabajo realizado por Arantxa Carricoba




domingo, 17 de abril de 2016

1945-1952: EL CINE BRITÁNICO

El cine inglés afrontó con optimismo a posguerra . Rank ,famoso produtor,  para prestigiar al cine británico, hace adaptaciones literarias de Dickens, como Cadenas rotas de David Lean u Oliver Twist (1947). También el gran éxito de Pigmalión  o el ballet filmado de Las zapatillas rojas  (The Red Shoes) 1947. Pero Rank reconoció haber perdido mucho dinero con estas costosas producciones.
Las experiencias más interesantes en el plano artístico fueron las películas dirigidas por Laurence Olivier , con textos de Shakespeare : Henrique V, Hamlet (1948), en las qula cámara es muy ágil para enriquecer el lenguaje teatral.
Pero el espectador medio prefería el cine policíaco al shakespeariano. En este capítulo que alcanzó el punto más alto fue Carol Reed que filma en 1947 Larga es la noche (Odd Man Out, 1947) exponiendo magistralmente la caza de un delincuente (interpretado por James Mason).A lo año siguiente Reed colaboró con el escritor Graham Greene, que es autor del guión de The Fallen idol , 1948.
Estas películas catapultan a Reed . El tercer Hombre/The Third Man(1949) , con guion de Graham Greene, obtuvo un éxito enorme, en el que también tuvo que ver la cítara de Anton Karas y  su inconfundible música.
Reed está influenciado por el cine policíaco americano y por el expresionismo alemán:angulaciones enfáticas, encuadres oblicuos, claroscuros e efectos de iluminación.
El argumento es el siguiente:  un estadounidense, Holly Martins, ( interpretado por Joseph Cotten) ,mediocre escritor de novelas, intenta averiguar en una Viena destruida tras la guerra y ocupada por franceses, americanos , rusos y británicos, si o su misterioso amigo Harry Lime murió. Durante  sus investigaciones se enamora de la amante de Harry y al final descubre que Harry no murió y que su amigo de la infancia es un ser amoral que trafica con penicilina adulterada.
Parece que Welles, que interpreta a Harry, intervino en la factura  de alguna de las escenas como la de la persecución por las cloacas de Viena.
Es una película brillante, ágil e incisiva, que concentra la ambigüedad moral de su director y de su guionista.

Joseph Cotten
Las prestigiosas películas de Laurence Olivier y los éxitos mundiales de Carol Reed colocaron al cine británico entre las grandes potencias de la cinematografía mundial.